Maderas con historia: muerte y resurrección

“Un árbol puede generar miles de flores en su proceso de reproducción para crear otro árbol, sin embargo nosotros consideramos que esta abundancia no es un desperdicio, sino más bien algo hermoso, seguro y altamente eficiente”. – Los autores del libro Cradle to Cradle, William McDonough y Michael Braungart plantean que la solución a la crisis medioambiental en la que vivimos puede ser observar la naturaleza y usarla como nuestro modelo para fabricar y diseñar cosas.

¿Porqué no desafiar la creencia de que la industria humana debe destruir el mundo natural?

William McDonough y Michael Braungart

Este libro ha sido fuente de inspiración para muchos fabricantes en el mundo, que hoy están diseñando sus productos para que al término de su vida útil, sus partes sirvan como insumo en la fabricación de otra cosa.

Un buen ejemplo de re utilización de materiales desechados en Chile, es lo que ocurre con las maderas nobles usadas en productos que llegaron al fin de su ciclo de vida, y que diseñadores, arquitectos y empresarios de la industria de mobiliario y decoración han sabido resucitar en nuevos productos con una segunda vida.

Si bien es cierto que lo anterior no es exactamente igual a lo que describen los autores WM y MB en Cradle to Cradle, es una primera aproximación que cumple con el mismo fin y requiere de bastante ingenio y misma convicción.

Muchas casas y galpones antiguos fueron construidos con maderas nobles, como el roble, que con el paso del tiempo adquiere una “estabilidad” superior.  Por distintos motivos, como cambio de uso de suelos, sus dueños pueden optar por demoler las construcciones y dar por terminado el ciclo de vida de estas edificaciones. En este caso, optar por productos fabricados con “madera de demolición” no solo es beneficioso para el medio ambiente porque estamos recilicando parte de los escombros de las demoliciones, sino que también lo es porque al hacerlo dejamos fuera del mercado productos que son más dañinos para el medio ambiente, como por ejemplo los distintos aglomerados de monocultivos, o pino oregón, que para crecer requieren enormes cantidades de agua, y también la previa deforestación de bosque nativo y todo lo que eso implica para los ecosistemas.

De la industria del vino por ejemplo,  las cubas y barriles de roble francés y americano que se usan en el proceso productivo se pueden convertir fácilmente en maceteros, muebles y hasta en “hot-tubs”. Incluso las Duelas, que son listones de Roble que se ocupan al interior de las cubas de acero para el envejecimiento y crianza del vino, pueden ser reutilizadas como revestimiento de lindas cubiertas de mesas y todo tipo de muebles.

El uso de materiales reciclados en productos nuevos es, al mismo tiempo, cada vez más demandado y cada vez más importante. Muchas personas están tomando conciencia de la crisis medioambiental, y están optando por productos que no son desechables – tienen una vida útil larga – y que tienen una huella de carbón reducida. Las empresas por su parte se están abriendo a la posibilidad de recibir sus productos en desuso de vuelta, y a la idea de que re utilización de materiales y reducción de desechos van de la mano con eficiencias, ahorros y mejoras en procesos productivos que se traducen en beneficios para la última línea.

En Activadesk estamos convencidos de que podemos aportar con nuestro grano de arena al cuidado del medio ambiente, y estamos en una constante búsqueda de formas para convertirnos cada día en una empresa más responsable, como por ejemplo desarrollando y experimentando con nuevos materiales y diseñando un programa de recepción y  segunda vida para nuestros productos al fin de su vida útil.

 

 

Deja un comentario